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Latinale 2012

29 Oct

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Xitlalitl Rodríguez

22 Oct

Xitlalitl Rodríguez Mendoza (Guadalajara, Jalisco, 1982). Es autora de los libros Polvo lugar (La Zonámbula, 2007), Datsun (Punto de partida,2009) y Catnip (Col. La Ceibita, Tierra Adentro, 2012). Fue becaria del FONCA en la categoría de poesía, emisión 2008-2009. Publicó la columna “Dealers que no me maten” en Milenio Diario.

Desde aquí pueden descargar Catnip. 

 

Mónica Nepote

17 Oct

Mónica Nepote
Guadalajara, 1970.
Escribe poesía y ensayo. Es autora de los libros Trazos de noche herida (FETA, 1993), Islario (Filodecaballos, 2001) y Hechos diversos (Ediciones Acapulco, 2011). Desde el 2007 es directora editorial del Programa Cultural Tierra Adentro.

pour K

el mundo es una bolsa de fórmulas
algunas básicas, como el día en que nacimos y su contienda astrológica
otras como edad y raza, gustos propios y ajenos

una descripción de familia, una percepción heredada del mundo revivida con mayor potencia
una figura a escala en la palma. la visión singular del amor dos o tres lenguas de cómodo uso

sí, todo sí. es una cuestión de punto de vista:
las cosas como láminas sucesivas
las lágrimas del paisaje o los esqueletos en el clóset pegados una vez más
—una acción hecha con el cuidado suficiente sin mencionar la palabra
quiebre

las parejas de baile se alinean, intercambian, repiten en el salón de lo dicho,
mientras la imagen de una Kay madura despide a un inoportuno interlocutor común:
no tengo porque hablar con usted
a fin de cuentas
they are translations
and I think in chinese

no es Yves, nada de estos reflejos en el salón dicen algo no dicho
el hastío dice revólver.
será un asalto sorpresivo.

Hernán Bravo

16 Oct

Hernán Bravo Varela nació en la Ciudad de México en 1979. Es autor de
cuatro libros de poemas y dos volúmenes ensayísticos, entre los que destacan:
Oficios de ciega pertenencia (1999 y 2004), Sobrenaturaleza (2010), Historia
de mi hígado y otros ensayos (2011) y Realidad & Deseo Producciones
(2012). Ha traducido dos títulos de Oscar Wilde: Espejos de bolsillo.
Aforismos selectos (2010) y La balada de la cárcel de Reading (2010, prólogo
de José Emilio Pacheco), así como Sepelio en Tebas, versión de la Antígona
de Sófocles realizada por Seamus Heaney (2012). Obtuvo el Premio Nacional
de Poesía Joven “Elías Nandino” en 1999 y el Certamen Internacional de
Literatura “Letras del Bicentenario – Sor Juana Inés de la Cruz” en 2010, en el
área de ensayo literario.

(Veinticinco centavos, por el amor de Dios)

A Juan García de Oteyza

Mi padre muerto vino el otro día.
Me dejó dos cobijas y una almohada
y se volvió a morir como solía.

Estaba oscuro, pero todavía
puedo verme temblando en su mirada.
Mi padre muerto vino el otro día.

Ni cuento de terror ni brujería:
mi padre apareció como si nada
y se volvió a morir como solía.

Con todo y que murió de neumonía,
lo vi muy tarde, ya de madrugada.
Mi padre muerto vino el otro día.

Apenas me duró su compañía
lo que tarda en hacerse una redada
y se volvió a morir como solía.

En su ausencia, llegó la policía
y dejé las cobijas y la almohada.
Mi padre muerto vino el otro día
y se volvió a morir como solía.

2829 16th. St., N. W.
Washington, D. C.

Luis Felipe Fabre

15 Oct

Luis Felipe Fabre nació en la Ciudad de México en 1974. Ha publicado un volumen de
ensayo, Leyendo agujeros. Ensayos sobre (des)escritura, antiescritura y no escritura
(Fondo Editorial Tierra Adentro, 2005), y los libros de poesía Cabaret Provenza (Fondo
de Cultura Económica, 2007) y La sodomía en la Nueva España (Pre-Textos, 2010),
por el que le fue concedido el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares 2012.
Es también autor de las antologías Divino Tesoro. Muestra de nueva poesía mexicana
(Libros de la Meseta, 2008) y de Arte & basura. Una antología poética de Mario
Santiago Papasquiaro (Almadía 2012). Desde 2011 es miembro del Sistema Nacional
de Creadores de Arte.

Luis Alberto Arellano

15 Oct

LUIS ALBERTO ARELLANO, Querétaro, 1976. Poeta y ensayista. Autor de los libros
Erradumbre (Mantis editores, 2003) y De pájaros raíces el deseo/D’oiseaux racines le
désir (Écrits des Forges/Mantis editores, edición bilingüe español-francés, 2006), y
de Plexo (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2011). Miembro del consejo editorial de Mantis editores, y
de las revistas Metrópolis y Los perros del Alba.

BLACKWATER

Es por eso que pregunto

si sabes descifrar los sueños.

Espero tu respuesta pronta, amable, afirmativa.

O es que los sueños,

aquella actividad craneana que se despliega en estado REM y

nos limpia poro a poro,

decía, los sueños están condenados

a terminar en el arroyo continuo de la nada.

El olvido viene en pliegues.

Es por eso que pregunto.

Todo comenzó como un domingo cualquiera, habían caído las

bombas: no internet, no gobiernos, sólo tribus y astucia. El

tipo de pueblo que te gustaría conocer.

Vino uno que se llama

como cualquiera de los apóstoles

y me pidió acompañarlo con otro que vende medicamentos.

decir,

Es

administró farmacia

que

antes

de

las

bombas

y

la

fuga

eléctrica

y tiene bajo su custodia (armas y fuego permanente)

grandes pociones que alivian

las membranas sutiles del cuerpo.

Siempre he dicho que lo cutáneo es un estuche de terciopelo.

Dentro encontrarás bisutería que algunos ahora comen golosos

por falta de cabra.

Éste, el bíblico, tenía auto que aún funcionaba.

En la cajuela cargaba un zombie que intentó morderme.

Lo guardaba ahí porque el zombie olía

perfecto el combustible para el auto.

un

Como

refinados.

zombie

varita

de

zahorí,

pero

para

hidrocarburos

Llegamos al otro, el de los narcóticos y los niños jugaban

con cabras montañesas, evidentemente radioactivas, su pelaje

cubría hasta las pezuñas y su cornamenta se cruzaba por su

frente en una X muy glamourosa. Muy alfa centauri. Cómo dices

que se llama

a eso: glosolalia, oráculo o esquizofrenía.

Oligofrénico me decían en las calles.

tipos

Los

zombie zahorí.

del

mendicamento,

pareja,

querían

a

cambio

el

Lo dejamos, lo comieron.

Así de simple el mercado cuando no hay leyes.

Trataron de venderme un niño de los de la calle.

Pero tú sabes que ya tengo hijos, uno.

Para qué más reveses argumentales,

para qué la retórica del yo lo digo.

Entonces los niños empezaron un juego que les divertía mucho.

Tomaron a una cabra, la mayor,

le rompieron las piernas con una barra de hierro

y luego azuzaban al animal para que los embistiera.

Entre gemidos de dolor y furia la cabra lanzaba cabezadas que

eran débiles empujones para los niños.

Qué crees que signifique.

Significa algo seguro.

Como los temblores de tierra, que significan acomodo de las

placas

planeta.

tectónicas.

Liberación

de

energía.

Puntos

para

el

Como los ovnis que significan NUNCA ESTUVIMOS SOLOS.

Como los árboles secos que significan destierro.

un

Somos

certeza de sus límites.

ciclo

de

caballos

batiendo

la

estepa

sin

mucha

Por

eso

hablar como nosotros.

las

estrellas

permanecen

mudas,

porque

no

saben

*

Sé que no has respondido.

Tus razones tienes: horror, olvido o ignorancia.

Todo es válido ahora que la vida flota

como a capas entre los humos de los cadáveres.

No sueño frecuentemente.

Por eso me pregunto qué significan.

Los egipcios lo tomaban en serio.

El faraón soñaba peste y ¡paff!,

caían las langostas a volver noche el día.

Los griegos no andaban muy lejos.

También tenían que interpretar los sueños.

Además había truco.

Los durmientes podían comunicarse con los muertos.

Aesclepio fundó una práctica de sanación

basada en el sueño.

El asunto era sencillo.

Llegabas, como podías, a cualquiera de sus templos,

dormías esa noche en el piso

y el dios médico brujo te visitaba,

ascultaba y receteba en sueños.

Al amanecer procedía pagar el hospedaje de esa noche única. O

sea que el sueño era una avenida de ida y vuelta.

Pero nosotros ni la gracia de Moctezuma que soñó su caída.

Porque hemos

perdido la claridad onírica.

Soñamos en idiomas extranjeros,

con vicios extranjeros.

Normal para esta decadencia.

Pero seguro tú sabes qué significan.

Los has estudiado.

Seguro tú reconoces sus bordes.

Te molesto con esa certeza.

Vino otro sueño.

Dos días después del primero.

Yo cuidaba un flanco de un fuerte militar.

Estábamos armados y entrenados.

Y vino una granada a volar la puerta en la que me apoyaba.

Perdí un ojo y la mandíbula colgaba.

No sentía dolor, sino presión en el ojo.

Como cuando tienes un ojo flojo: Ambliopía.

Síndrome del ojo perezoso.

Algo de eso se esconde en mis dioptrías cotidianas.

Y yo hablaba y hablaba con la gente,

pedía instrucciones, recibía y transmitía órdenes,

nadie

pero

gutural y que mi mandíbula colgaba del lado izquierdo,

se

atrevía

a

decirme

que

todo

era

un

sonido

unida por el tendón al craneo,

pero que el lado derecho había caído

y estaba y no estaba.

Nadie me advertía que no hablaba más,

sino gemía muy mamífero,

pero que la comunicación oral había pasado sin dejar muchas

huellas.

Aparecía en el sueño el mismo del nombre bíblico

y con cara de asco unía mi mandíbula

al lado derecho del cráneo, pero no se ajustaba.

Los sonidos eran peores en su definición.

Hice lo único sensato en ese momento y tiré con fuerza del

lado izquierdo para desprenderla toda.

Qué crees que signifique esto.

Las

cabras

relación entre sí.

radioactivas

y

la

mandíbula

suelta

tendrán

Te mando saludos.

Espero que tu familia encuentre sosiego pronto.

Todos por acá estamos contigo y los tuyos en este momento.

Espero tu respuesta pronta, amable, afirmativa.

Martín Gambarotta

15 Oct

 

Martín Gambarotta (Buenos Aires, 1968). Publicó ‘Punctum’ (1996, Libros de Tierra Firme), ‘Seudo'(2000, Vox) y ‘Relapso+Angola'(2005, Vox). En 2007, la editorial chilena Calabaza del Diablo editó ‘Refrito’, libro compuesto con partes de ‘Seudo’ y ‘Relapso+Angola’ y algunos textos inéditos. En 2011, el sello Mansalva/Vox reedita ‘Punctum’ y Vox edita la plaqueta ‘Para un plan primavera’. Gambarotta editó el sitio Poesia.com entre 1996-2006.

Esta es una silla giratoria, de modo que puedo

rotar sobre un eje propio sin levantarme

incluso dar más de un giro completo

como en una calesita unipersonal

o bien solo girar algunos grados

y frenar para captar lo que varía

en la habitación según el ángulo desde

donde se mira, rotar del todo o un poco

cada vez que se presenta la duda

de si esto implica o no estar yendo

contra la rotación del planeta, rotar

en una pieza cúbica hasta quedar

en el centro de su parábola circular

rotar hasta aclimatarse a lo que ninguna

persona sentada en una silla giratoria

se debería aclimatar.
(publicado en la plaqueta ‘Para un plan primavera’)

Sergio Ernesto Ríos

15 Oct

Sergio Ernesto Ríos (Toluca, México, 1981) Ha publicado los libros
Piedrapizarnik, De cetrería, SEMEFO, Searching the toilet in juárez av., Mi nombre de
guerra es albión y Muerte del dandysmo a quemarropa. Como traductor El matrimonio
del verdugo de Margaret Atwood, Voy a moler tu cerebro de Roberto Piva y Escuela
Brasileña de Antropofagia. Aparece en las antologías de poesía mexicana Divino
Tesoro y Nosotros que nos queremos tanto. Twitter: @nosergio

Del fuego que trasciende el fuego lema

poemas greve

poemas de trujillo

poemas de miraflores

poemas de alto cuzco

poemas del chino fujimori

poemas del chino watanabe

poemas de la chinita limeña

poemas a las chibolitas

poemas de adán

poemas de moro

poemas de rose

poemas de lauer

poemas de pantigoso

poemas de valcárcel

poemas de lora y lora

poemas de barrenechea

poemas en el parque kennedy

poemas que llegan al siete de benavides

poemas de lince

poemas que salvarán iquique

poemas letales

poemas en singular

poemas en una cámara de gas

poemas en una plancha de juzgado público

poemas en wati

poemas en aymara

poemas en quechua

poemas donde la voz siempre repite walide

poemas de pescadores

poemas entre caballitos de totora

poemas en la banca del muelle

poemas con collares de piedras grises

poemas de ese encuentro en la fuente en el barrio de los artesanos

poemas de ese balcón de cuzco donde comimos sopa de zapallo

poemas de una estación de tren donde viajamos en diferentes vagones

poemas de cuecas

poemas de valses

poemas sobre los caballos que bailaban marineras en una fiesta en la

playa

poemas sobre nuevas drogas

poemas que salvarán ayacucho

poemas vueltos al cero

poemas venéreos

poemas que se pudren

poemas sobre rastros de ciudades de cartón

poemas fanhos

poemas que pierden la cola como una lagartija

poemas que usan la palabra atroz

poemas con ojos de pájaro

poemas de curacaví

poemas del sueño en que shiva golpea con ocho y doce y veinticuatro

puños a un vagabundo

poemas de los morochucos

poemas en el hospital dos de mayo

poemas y cartas desde la calle sicomoro

poemas con la palabra yoli

poemas con la palabra iglú vejado rabia levitar incomunicación

poemas galeotes

poemas sobre un grabado de alquimia china

poemas del naufragio en macau

poemas de ajenjo que no es lo que era que no es de hadas ni cosas

licuándose

poemas que salvarán talca

poemas que salvarán antofagasta

poemas que salvarán uberlândia joinville cascavel paranaguá caxias

poemas legión de retiradas redenciones caídas paraderos cráneos

planetas plomos tumores cajas negras enteros australes otros

poemas bajo un sauce con vasos de vino entre la lluvia

poemas de leviatanes

poemas de cerdos que cruzan veloces el tinglado

poemas a mitras norte

poemas o nahuales

poemas como los portadores del trono que van por las montañas del

país

poemas sobre el lago guaíba

poemas a los habitantes del triásico

poemas en túnel conceição que dicen “o imperialismo é um tigre de

papel”

poemas flaite

poemas guatón

poemas pituco

poemas buceta

poemas bicha

poemas viado

poemas para prevaricar

poemas pilastra

poemas no piélago

poemas no invisibilidad

poemas de bajo flujo de infertilidad aislada

poemas como implantes de otros seres

poemas manifiesto

poemas en la rigidez mecánica de una vieja opinión tan estudiada sobre

todo

Maricela Guerrero

15 Oct

Maricela Guerrero, Ciudad de México, 1977. Desde las ramas una guacamaya (Bonobos-CONACULTA, 2006), Se llaman nebulosas (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2010) y Kilimanjaro (Mano Santa, 2011).

Variaciones DS/GD

No sé como decirte esto, pero imagina que

la erudición puede entenderse como una diversidad de los lenguajes

en los que cierta persona se especializa:

y sólo ciertas personas que reconocen la o por lo redonda

y la pronuncian así como /ou/; ya sabes haciendo como que se les alarga el pico

Ou

Ou

—dicen  con la comisura de sus labios impregnada de una sustancia blancuzca y deleznable:

dicen ou:

sopor de antihistamínico en el auditorio. Ahora tú:

así, ¿ya te acordaste? /ou/

Acordarse por ejemplo tiene que ver con el cor cuore, ¿ya lo viste?

Del corazón eso es la erudición y /ou/

Ou

Largos tratados sobre etimologías irreconocibles en tono de trompetines y claros clarines:

tonos variopintos de /ous/ porque la especialización de ciertos eruditos avant la lettre va más allá: suéteres raídos y antihistamínico y esa cosa deleznable y blancuzca en la

comisura de sus labios: entre cada /ou/ y /ou/

que se llama comezón:

ronchita de mi erudición…

pero yo no sé cómo decirte de estas cosas

mi corazón.

Karen Villeda

15 Oct

Karen Villeda (1985). Ha publicado Babia (Ediciones de Punto de Partida, 2011) y Tesauro (Ediciones de Punto de Partida, 2011). Tiene el proyecto de LABO: laboratorio de ciberpoesía (www.labo.com.mx)

LEXICOGRAFÍA E  (fragmentos)

E blanc

¿EH? interj.  Dubitación de Femenino y Masculinidad // Humanidad no escucha // El tímpano apremia el singular: repite las palabras // Titubear es el desinterés proporcional a la voz // Tono indiferente, retorno a la Lobreguez // Femenino y Masculinidad son colores sustractivos, se oponen // La irradiación se eclipsa en la Teoría del color que sobresale del librero // La interjección es tonalidad: restaura la aurora // Desordena la percepción, los oídos (elocuencia inservible) // “¿Eh?, ¡no escucho!”, gritan ambos // Somos mirada // ¿Dónde la combinación de luces? // “¿Dónde el plural?”, preguntan ambos // El libro responde: “Plural es una sensación cromática” // Ambos se miran y se descubren como infinitas combinaciones de luz, Espectro, longitud de onda

Pareja es Desnudo en un sillón negro

y se vendió en cuarentaicinco millones

de dólares en Christie’s,

Pareja es El hombre del turbante rojo

y está al norte de Trafalgar Square,

Pareja es Jeanne Hebuterne con suéter amarillo,

Pareja es una imitación de Orange skirt de Degas. (Une peinture, c’est d’abord un produit de l’imagination de l’artiste, ce ne doir jamais être une copie. Si, ensuite, on peut y ajouter deux ou trois accents de nature, evidemment ca ne fait pas de mal.”, L’univers de Degas, p. 13),

Pareja es Trigal verde con ciprés de Van Gogh, Vicent (1853-1890) de quien aprendieron a mutilarse la oreja siniestra

Pareja es Bleu II o puntos suspensivos sobre el  Mediterráneo. El absoluto de la naturaleza es el mar. El disoluto de la naturaleza es la pareja),

Pareja es Armonía de cuadros en rojo, amarillo, azul, blanco y negro, Arte Degenerado y su autor es Klee, Paul (1879-1940),

Pareja es Blanco sobre blanco: Malevich representa pp. y pp. de adversidades.

Blanco sobre blanco o “Blanco”es la página que se escribe cuando Femenino y Masculinidad se preguntan “¿Eh?”

Victoria Guerrero

15 Oct

Poema

1-02

Victoria Guerrero Peirano es poeta, docente universitaria e investigadora. Doctora en literatura por la Universidad de Boston. Ha publicado la trilogía “El mar ese oscuro porvenir” (2002), “Ya nadie incendia el mundo” (2005) y más recientemente “Berlin” (2011). Sus poemas han aparecido en diversas antologías y revistas literarias, y leído sus textos en festivales de Lima, Buenos Aires, Quito, Berlin, Santiago, y, recientemente, Londres (Parnassus Festival, 2012). Actualmente vive en Lima, cuida de su gato y es profesora en la Universidad Católica.

Hoy le corté el pelo a mi hermana

Su cabello caía como grandes lágrimas sobre el zócalo frío

Lo barrí y lo tiré a la basura

Tanto pelo muerto cubría mis sueños

Soñé un día con el pelo muerto                               Otra vez unía sus hebras

Cada una se juntaba y me demandaba respuestas a mi triste hazaña

Yo permanecía muda-quieta

El pelo muerto insistía: ¿Estás allí? ¿Por qué me mutilaste?

Recogía el cabello y el rostro de mi hermana aparecía flotando a la distancia

¿Por qué arrojaste mis cabellos a la bolsa de basura?

La cabellera me exigía alimento también agua abundante agua

Pero mis manos estaban cosidas                             No podía dar de beber

Mis piernas no daban un brinco                               No podía buscar

Y mis senos estaban secos                         No podía dar de lactar

Yo estaba más tiesa que aquel pelo muerto que corté

O yo estaba más muerta o quizá ya había muerto y no lo sabía

Mi hermana sintió piedad de mí de mi silencio

Calmó a la cabellera

Le habló con voz dulce como si fuera una hija pequeña

Le exigió que descansara            que durmiera en mi sueño

En suma              que no jodiera

Después de todo qué es una madre si no dice estas cosas

Yo he de aprender por ella lo que hace una madre

Yo he de imitar a mi hermana para poder ser su madre

¿Soy la madre o imito a la madre?

Quizá solo ejerzo la maternidad como un remedo casi un chiste

Pues no tengo ningún hijo que legitime mi condición de parturienta

¿Qué hacer?

Todo lo que escribo se reduce a dos o tres palabras

Madre Hija Hermana

Es una trilogía no prevista por el Psicoanálisis

Mi hermana-hija

Mi hija-hermana

Aparece en mis sueños

Es real y me mira con ojos lastimeros:

¿Por qué botaste mis cabellos al tacho de basura?

Paula Abramo

15 Oct

Batalha da Praça da Sé, 1934

Paula Abramo, Ciudad de México, 1980, estudió Letras Clásicas en la UNAM, impartió clases de Literatura Brasileña y tradujo del portugués el Poema Sucio, de Ferreira Gullar (UANL, 2010), y la novela El Ateneo, de Raul Pompeia (UNAM, en prensa). Su obra se ha publicado Kritiker (Suecia), así como en el libro colectivo Cuatro poetas recientes de México (Black&Vermelho, Buenos Aires, 2011).

prende un cerillo

pero ¿si el cerillo no enciende

lo que debe,

no inaugura la pausa nocturna

de las velas o el atarantado

bullir en los sartenes?

¿qué es lo que debe

encender un cerillo

durante el rápido cumplimiento de su estrella,

tan largamente esperado

desde antes de la penumbrosa caja

desde mucho antes del baño de cristales en la industria

desde antes

antes

del astillamiento?

Puedes decir, por ejemplo,

que es supérflua la distinción

entre los diversos tipos de traslación ciceroniana

si se les compara con el hecho

más o menos aparentemente insólito

de que las servilletas de Anna Stefania, ese día

7 de octubre de 1934, bordeadas de austrohungárica labor

exitosamente transplantada al trópico y tejida

en los breves intersticios de ocio que dejaba el oficio

de fosforera, que las servilletas, en fin,

no cubrieron con esmero peras, manzanas apocadas

o hipertróficos higos de cultura nipona, sino

pistolas varias,

de modelos cuyo registro omite

esta historia de vidas más o menos simples, sacadas

(las pistolas), de quién sabe dónde y quiénes.

Podrías decirlo pero el polvo de Reforma te distrae.

Polvito de oro y liquidámbar, vas pensando, sin notar la monstruosa

– por muy manida – translación que perpetras,

corriendo el riesgo de que te pase como a Tales,

pero vulgarmente, es decir, sin nada sublime en la cabeza y en lugar de pozo

el coche de enfrente, que frena a destiempo.

En cuyo caso, muy merecido lo tendrías.

Bienvenida la hipotética

interrupción de chichones, cristalitos sobre el pavimento

mezclados con el polvo “de oro”

para dejar de andar pensando chingaderas

que nada tienen que ver con la Patria.

Pero pongamos que tu cuerpo repela, viene un tanto horripilado

por lo anteriormente dicho

y arguye, en favor de las servilletas, que en los días que corren, digamos,

el azar democritiano, y el choque de átomos y eso, han perdido el énfasis de antaño.

Y ahora uno se concentra en otro tipo de causalidades,

aunque derivado de éstas,

pero más pintoresco y sabroso de narrarse.

Y de ahí las servilletas.

Podía decir también tu cuerpo: gracias,

señores del Departamento de Odem Pública e Social

por perseguir a mi padre,

meterlo en la celdita ésa con otros veinte,

interrogarlo los martes con las manos atadas al respaldo,

amedrentarlo para siempre con gritos de tortura y bocas de AK47;

y gracias al habeas corpus por soltarlo y al A.I 5 por perseguirlo

de nuevo:

os debo mi existencia -diría tu cuerpo,

y algo de razón tendría, aunque

no toda causa debe agradecerse, sobre todo si de ella resulta

esta oscura servidora:

polvito de hojarasca entre las ruedas.

Pero honor a quien honor merece:

Anna Stefania

guarda las armas en su bolsa de mercado

y no va a la fábrica de fósforos sino que parte,

muy chiquitita aunque de 22,

al centro de São Paulo, donde otras gestas ya pasaron

y otras empiezan a esbozarse,

y reparte las armas

entre trabajadores del sindicato de bancarios,

del sindicato de gráficos de diario,

miembros de la antigua Oposición de Izquierda,

anarquistas recién desayunados,

y se pone al frente,

y dispara

contra una valla de cinco mil integralistas kaloi kai agathoi.

Cantan encarnado júbilo las armas

-véase cómo aquí

dos tipos de traslación conviven en pacífico concierto

aunque sea épico el asunto-.

Y no viene al caso evocar el consabido simbolismo de los tonos verdes,

porque verde era la farda

del fascismo armado y verde quedó

el pavimento; de esperanzas nada.

Era puritita victoria antifascista en presente del indicativo

y fardas vacías dispersas por la calle.

Gallinas ya sin vestes huyendo en estampida: triunfo

militar del Frente Unido, aunque una baja:

guárdese memoria

del joven muerto Décio Pinto de Oliveira.

Y de Fulvio, y Rudolf, y Lelia, y Livio, y Anna, y Mario

Pedrosa y otros cientos

que allí estuvieron y lucharon y vencieron

a cinco millares de fascistas.

Y  vivieron luego, y lo contaron

sin tanto abuso de las traslaciones.

Imagen

Caligrafía del incendio

12 Oct

encuentro internacional

Entrevista a Óscar de Pablo

10 Oct

22/08/2012

En la nublada y fresca tarde del 18 de agosto, en Casa del Lago, se dio cita el poeta Óscar de Pablo (1979), galardonado con los premios Elías Nandino y Jaime Reyes, entre otros.

Dioses del México antiguoCoreografía cívica. Lo último que ha realizado junto a Damián Flores (1971), quién es el artista creador de las piezas que se intercalan con los versos, fue de donde extrajo los 4 poemas que recitó ante la audiencia que yacía sentada en el pasto y las piedras.

“Me interesa mucho incidir de alguna manera en el mundo de la poesía y en cómo se percibe la poesía, transformarla y transformar la consciencia de los lectores tanto de la poesía como del mundo”, comenta de Pablo.

Sobre el panorama actual de la poesía dice: “Creo que uno de los libros más representativo de los últimos tiempos es La Sodomía en la Nueva España de Luis Felipe Fabre, otros autores (que lee) son Alejandro Albarrán, Minerva Reinosa, Maricela Guerrero, todos ellos están haciendo un cambio en la poesía muy interesante, creo.”

“A la gente que no le interesaba la poesía, creo que tenían mucha razón hasta hace poco, porque la poesía tenía poco que ofrecer a mi generación, a mí mismo, y creo que sin embargo, está pasando un hecho histórico que las grandes librerías y las editoriales comerciales están bloqueando, están pasando totalmente por alto, pero creo que si los jóvenes de mi generación no se lo quieren perder, algo que está pasando en la casa de junto, en el departamento de junto, tienen que hacer un esfuerzo y buscar esta poesía en las lecturas, en las editoriales independientes, etc”

“Antes se tenía la sensación, yo pienso, de que bastaba con decir las cosas poéticamente para que fuera muy importante para la gente y expresar los sentimientos del poeta y eso se consideraba de una importancia mística. Y ahora sabemos que más que expresar nuestros sentimientos, que la verdad tienen relativamente poca importancia, la poesía puede usarse para descubrir cosas que son interesantes para todos. No existe ya la distinción entre el poeta que expresa y el lector que recibe sino que juntos, el poeta y el lector, descubren algo sobre el mundo; cambia su percepción del mundo, de alguna manera nos encabronamos juntos nos indignamos juntos con lo que está pasando. El tiempo, la realidad, la historia entran en la poesía, antes se consideraba que la poesía era un paréntesis donde no entraban esta cosas, no entraba el ruido de nuestra época y ahora es lo contrario, queremos ser un altavoz para el ruido, para los problemas, para las luchas de nuestro tiempo.”

Entre aplausos, tras leer sus poemas se despidió Óscar, autor de los libros Los endemoniados (2004),Sonata para manos sucias (2006) y El baile de las condiciones (2010) entre otros.

Con sencillez antes de retirarse, declaró en entrevista  “el poeta es otro trabajador, más allá de ser un místico iluminado”.

Redacción: Mauricio Domínguez / Fotografía: Adán Salvatierra
Todos los Derechos Reservados El Ojo en el Alfiler 2012.